El 22 de julio se cumplió un mes de la consagración de Peñarol como campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol, coronación con la que rompió una sequía de 44 años sin títulos. Ese día el presidente de la disciplina, Santiago Sánchez, fue al Palacio Peñarol a la hora 8.15 y se sorprendió al encontrar el entrenador Leandro García Morales.
La Liga 2026-2027 recién comienza en octubre y Peñarol ya tiene el plantel armado. El contrato de García Morales ya había sido renovado tras ganarle el clásico de la primera fecha a Nacional. La mentalidad para lo que se viene será no solo volver a competir a tope a nivel local sino también ser protagonistas en la Basketball Champions League Americas e ir en busca de la copa.
El Federal de 1982 y el Sudamericano de Clubes de 1983. Esos recuerdos se riegan día a día en el Palacio Peñarol para que la mística copera vuelva a florecer.
"El título no fue casualidad porque trabajamos para eso básicamente durante todo el año. Creo que a medida que fueron pasando los días valoré la forma magnífica en que se lograron las cosas. Pensando con el diario del lunes, creo que era la única manera que teníamos para ganar el campeonato, si no lo ganábamos de manera contundente, con una superioridad clásica durante todo el año, con una superioridad en juego durante toda la temporada con todos los equipos, y con superioridad en la final contra un gran rival como Aguada, creo que no lo hubiéramos logrado, porque teníamos muchas contras y un peso histórico que nos pesaba mucho para lograr el resultado", contó Sánchez en diálogo con Referí.
"Pudimos sacarlo adelante y fue impresionante porque en un momento de mucha crisis dentro de Peñarol, donde las cosas no estaban yendo bien en lo deportivo, en el fútbol, que es lo que nos mueve a todos los peñarolenses, fue como un manto de tranquilidad y la gente también lo supo festejar y lo pudo celebrar. Esto del básquetbol le vino muy bien al club y la verdad que me alegro por la perdurabilidad de la disciplina, por Peñarol, por la gente, por los jugadores y por el esfuerzo de las 40 personas que forman parte de la estructura del básquetbol", agregó.
El Peñarol que se viene

"Esto para mí es un renacer de la disciplina en el club y ahora creo que podemos empezar a pensar en seguir mejorando toda la estructura básquetbol para ser líderes en lo local y, por qué no internacionales con la marca básquetbol Peñarol en América", dijo el presidente.
Apenas terminó la temporada, Peñarol ya confirmó a sus cinco fichas nacionales para el venidero torneo: Santiago Véscovi, Nicola Pomoli, Emiliano Serres, Martín Rojas y Santiago Calimares.
Como ficha sub 23, Peñarol ya contrató a Lucas Rodríguez, un base que se empezó a formar en Trouville y terminó su proceso juvenil en Minas Tenis de Brasil, donde llegó a ser el armador titular. Actualmente ya es jugador de selección uruguaya.
Su vínculo con Minas Tenis se termina en setiembre y recién ahí Peñarol podrá presentarlo oficialmente.
Como sub 23 se mantendrá Nicolás Lema, actualmente en Sayago en Liga de Ascenso.
El juvenil del club que seguro seguirá es Conrado Heilmann, quien va a tener una "gran participación" este año, según la interna del club.
Skyler Hogan, figura de las finales, firmó contrato por dos años y se instalará en Uruguay con su familia. Será una de las fichas innominadas.
La segunda fue presentada oficialmente el pasado 8 de julio y es Christopher Perry, un 2,03 metros de 32 años. Fue un jugador pedido por García Morales y el director deportivo Martín Osimani. Estuvo un tiempo parado tras una lesión y el año pasado relanzó su carrera en Sayago liderando al equipo en el ascenso en DTA.
El tercero ya está cerrado pero se acordó con el jugador que se lo presentará una vez que termine el contrato en una liga extranjera.
El método Leandro García Morales

El método García Morales para construir un Peñarol ganador (36 victorias, 8 derrotas) arrancó en exigir las mejores condiciones de entrenamiento, siguió en construir una entidad grupal muy fuerte fomentando instancias conjuntas (desayunos, almuerzos) en torno de las prácticas y terminó por plasmarse en la cancha con una intensidad defensiva única y por contar con liderazgos marcados a la hora de jugar, como los de Santiago Véscovi, Nicola Pomoli -bastión defensivo- y Emiliano Serres.
¿Otra clave? Hablar poco hacia afuera y trabajar mucho hacia adentro.
García Morales llegó a Peñarol como ayudante del argentino Guillermo Narvarte para completar una tétrica temporada 2024-2025 donde fueron eliminados por Defensor Sporting en cuartos de final tras arrancar 2-0 arriba la serie.
"Tuvo 38 prácticas y el cuerpo técnico elaboró un informe de 48 páginas. Este año me presentó uno con un formato muy parecido. Es obsesivo, trabajador y un convencido de que las cosas no se dan por azar sino por consecuencia-efecto. Lo vimos muy bien vinculándose con Peñarol durante ese tiempo que estuvo en el club entendiendo que es un lugar muy complejo. Nosotros definimos un perfil para el cargo, antes de contratarlo y él calzaba los puntos para el proyecto. Queríamos hacer cosas diferentes para obtener resultados distintos. Habíamos traído a los mejores técnicos del Uruguay y no habíamos logrado el resultado que queríamos. Entonces queríamos hacer cosas diferentes con un técnico joven, que quizás no tuviera la espalda de haber ganado campeonatos, pero que fuera ganador, obsesivo con el trabajo, que generara una cultura y una ética de trabajo Peñarol y gracias a Dios lo terminamos logrando y encontrando en él", dijo Sánchez.
En plena licencia de los jugadores, García Morales los cita para conversar apuntando a lo que se viene. Además, mira al detalle a los juveniles del club para seleccionar a los que completarán el plantel de la temporada que se viene.
La Basketball Champions Leagué Américas
En 2026-2027, el aurinegro disputará la Basketball Champions League Americas, el mayor torneo continental.
"Vamos a jugar un torneo que añorábamos, es la Libertadora del Básquetbol, una instancia muy importante porque la juegan los 12 mejores equipos de América y vamos a intentar hacer todo para ser un equipo aspirante a ganarla, es el gran objetivo que tenemos este año. Obviamente, queremos ganar el bicampeonato y generar una supremacía de Peñarol durante un tiempo", adelantó Sánchez.
"Yo le hablo a Martín y a Leandro todo el tiempo, los enloquezco y les digo que Peñarol en el 82 fue campeón federal por última vez y en el 83 jugó competencia internacional y la ganó. ¿Por qué no lo podemos lograr nosotros? En eso les insisto todo el tiempo", agregó.
Sánchez destacó el apoyo de Ignacio Ruglio, sobre todo en los malos momentos del equipo, y también un respaldo económico puntual que tuvo el vicepresidente Eduardo Zaidensztat.

"Cuando se nos lesiona Norris Cole estábamos en un momento crucial del campeonato porque estábamos 2 a 2 en las finales con Aguada, y teníamos que contratar y contratar bien. Ya nos había pasado en las finales con Biguá que se nos lesionó Orlando Méndez y pudimos traer un buen jugador, pero que quizás no era desequilibrante para ese momento, que fue el Penka Aguirre. Ahí Eduardo nos llamó a mí y a Gastón Diz, con quien he trabajado en conjunto y que sin él nada de esto hubiera sido posible, y nos dijo: 'Muchachos, sé que ya no tienen más presupuesto, pero ustedes cuenten con el club para hacer el mejor fichaje que tengan que hacer'. Y eso nos permitió contratar a Joaquín Rodríguez".
El presupuesto del Peñarol campeón
Cuando Peñarol terminó la temporada 2023-2024, con las finales perdidas contra Aguada pese a la contratación de Jayson Granger, el aurinegro terminó con un desfasaje de US$ 400 mil por haber organizado la Liga Sudamericana de la que quedó rápidamente eliminado del Final 6.
Para la temporada siguiente, con Diz de presidente, se bajó en US$ 200 mil el presupuesto.
Y cuando Sánchez se hizo cargo de la presidencia contó con el mismo presupuesto: US$ 600 mil. El dirigente puso énfasis en el pago de premios por clásicos ganados y también el pago de premios por objetivo en lugar de pagar un salario mensual extra.
"Con eso nos manejamos durante todo el año, más los ingresos que conseguimos nosotros como comisión de básquetbol, que son unos US$ 250 mil dólares más de socios, unos US$ 200 mil dólares de esponsoreo, unos US$ 50 mil que se obtienen de la FUBB, sin contar el premio por ser campeón y unos US$ 100 mil por otros ingresos, por ejemplo venta a entradas y ese tipo de cosas. Entonces el presupuesto es un poco más de US$ 1 millón, más o menos US$ 1,2 millones".
La autocrítica por no venderle entradas a los socios

Cuando Peñarol terminó de cumplir la pena que arrastraba de la temporada anterior y que lo obligó a jugar una rueda y una fecha sin hinchas en su cancha, Sánchez y su directiva determinaron venderle solamente entradas a los socios del básquetbol.
"Fue un error que cometí eso. Fue uno de los errores que cometí porque nunca se puede dejar afuera a los socios de Peñarol afuera de un partido de Peñarol. Quise replicar lo que se había hecho en el pasado, que era que solo socios básquetbol entraran a ver a Peñarol, me acuerdo que fue una medida que tomó Evaristo (González) en su momento. Y la mantuve dos partidos esa medida porque me equivoqué e inmediatamente permití que ingresaran los socios de Peñarol. Nunca se puede dejar a los socios de Peñarol fútbol no entrar a un partido de básquetbol", agregó.
Nota publicada 2026-07-30 05:00 | eldoradomediaOK