El fútbol uruguayo se detiene. No es un partido más, nunca lo es, pero para Diego Aguirre este clásico frente a Nacional en el Gran Parque Central representa un cruce de caminos emocional y estadístico. La Fiera, ídolo indiscutido y reserva moral del hincha de Peñarol, llega con el pecho inflado por la reciente obtención de la Supercopa Uruguaya 2026, pero con el ceño fruncido por un rendimiento colectivo que, hoy deja más dudas que certezas.
El peso de la historia vs la frialdad de los números
Hablar de Diego Aguirre en Peñarol es hablar de la Copa Libertadores y de milagros en la hora. Sin embargo, cuando se cruza la vereda para enfrentar al tradicional rival, el historial le devuelve un reflejo esquivo. Los números son fríos y, para un técnico de su talla, llamativos: de 29 clásicos dirigidos (sumando oficiales y amistosos), el balance arroja seis victorias, 12 empates y 11 derrotas.
Es cierto que la estadística reciente le ha dado un respiro vital. El hincha aún festeja la final de la Supercopa Uruguaya 2026 y en menos medida, le Torneo Intermedio, trofeos que se ganaron desde el temple y la eficacia en los penales o momentos críticos. Pero también está fresca la herida de la Liga AUF Uruguaya 2025, en la que Peñarol cayó en el mismo escenario que visitará este domingo. La obligación de sumar de visita no es solo una necesidad matemática para la tabla, es un imperativo anímico para equilibrar la balanza personal del DT.
Ganar, pero, ¿a qué costo?
El último antecedente ante Deportivo Maldonado fue una radiografía de las dos caras de este Peñarol. El equipo logró revertir un marcador adverso para terminar ganando 2-1, demostrando que la mística y el empuje siguen intactos. No obstante, el análisis táctico fue lapidario: un primer tiempo para el olvido, con errores de retroceso y una alarmante falta de generación de fútbol.
Para el clásico, jugar "mal" puede ser una sentencia muy negativa. Aguirre sabe que no podrá depender exclusivamente de un chispazo individual de sus figuras o de una remontada heroica en los minutos finales. El hincha exige que la "espalda" de su entrenador se traduzca en un equipo dominante, que controle los tiempos y que, sobre todo, mejore la imagen defensiva que se vio en el último encuentro.
Las claves del tablero
¿Qué Peñarol se verá en el Parque? La gran incógnita es si Aguirre apostará por la cautela o si saldrá a quemar las naves para revertir su historial negativo de visita. Con referentes que deben dar el paso al frente, la gestión del mediocampo será vital, aunque últimamente, ha jugado siempre con fútbol de espera y no de propuesta.
Conclusión: mucho más que tres puntos
Diego Aguirre se juega una parte importante de la narrativa de esta temporada por más que él, una vez más, quiere apostar todos sus números a la Copa Libertadores. Ganar significaría ratificar su hegemonía en finales y torneos cortos, estirando el idilio con la tribuna. Perder o repetir una actuación pobre, reavivaría el debate sobre su efectividad en los clásicos y la falta de un sistema de juego sólido.
El domingo, La Fiera pondrá en cancha no solo un equipo, sino su legado reciente contra una estadística que busca torcer de una vez por todas. La gloria de la Supercopa Uruguaya 2026 ya está en la vitrina; ahora toca la tarea más difícil: convencer desde el juego en la casa del rival.
Noticia rastreada 20:50 CET @Bostero 🚀