El Super Rugby Americas abre este fin de semana la séptima temporada de su historia, y para Peñarol, que debuta el sábado a las 20.30 ante Capibaras en Rosario, será un año de transición y transformaciones. El tricampeón del torneo y actual monarca tendrá muchas bajas, una fuerte incorporación de juveniles, algunos refuerzos argentinos y el objetivo claro de ser un banco de pruebas para Teros y Teritos.
Faltan muchas figuras. Lo más llamativo en enero, cuando se conoció el plantel, fue la ausencia del excapitán y triple mundialista Andrés Vilaseca, una decisión que fue unilateral de la URU y que no le fue comunicada oficialmente hasta después de que se conoció públicamente el plantel, lo que generó sorpresa y dolor en el jugador, que tiene la intención de cerrar su carrera con Los Teros en el Mundial 2027. La falta de comunicación previa fue una gran sorpresa, no solo para Vilaseca sino para el ambiente del rugby, por lo que le ha dado a la camiseta celeste. La decisión de ser parte del plantel puede discutirse, el hecho de no avisarle fue un grueso error.
Fue de los pocos cortes no consensuados, ya que en el resto de los casos hay varios referentes de Los Teros que, tras hablar con la URU, decidieron tomarse un descanso por motivos laborales o de estudio. Tales son los casos de Mateo Sanguinetti, Santiago Civetta, Santiago Alvarez, Felipe Etcheverry, Bautista Basso, Carlos Deus, Felipe Arcos Pérez, Juan Manuel Rodriguez, buena parte de la columna vertebral del equipo.
Quedan algunos referentes, claro: Felipe Aliaga, Manuel Diana, Lucas Bianchi, Manuel Ardao. Y otros que tienen la oportunidad de dar un paso al frente y volverse referentes de este plantel: Juan Manuel Alonso, Joquin Myszka, Ignacio Facciolo.
Otros jóvenes que tienen oportunidad de ganar minutos como titulares. Uno de los casos más interesantes de esos es el de Justo Ferrario, que mostró muy buen potencial como wing y fullback, y que ahora tendrá minutos como apertura. O el segunda/tercera línea Manuel Rosmarino, que no ha tenido muchos minutos desde que apareció como una de las grandes promesas por su gran tamaño. O los hermanos Francisco y Joaquín Suárez o el apertura Icaro Amarillo.
Además, hay refuerzos argentinos en varios puestos en los que faltaban opciones locales de peso: Los pilares Jesús Porro (29 años, Maristas Mendoza) y Agustín Iglesias (31, Tucumán Lawn Tennis), el medioscrum Alejandro Molinas (28, CRAI Santa Fe), el back Santiago Marolda (24, Newman), el wing Tomás Baca Castex (25, Champagnat URBA)
El plantel de 35 se completa con 17 jugadores con edad de Teritos, y dos sub 21.
Detrás de toda esa renovación hay varias razones. Por un lado, la URU necesita darle competencia a Los Teritos, que este año jugarán el Mundial A luego que World Rugby subiera de 12 a 16 los equipos participantes. Sin competencias previas, los juveniles se enfrentan a una muy pesada tarea, y darles minutos en el Super Rugby era lo más lógico y accesible económicamente. A eso se suma que 2026 es año post clasificación al Mundial, pero Australia 2027 está aún a más de un año y medio, por lo que era el momento para parar algunos jugadores que venían golpeados, o que necesitan tiempo para empezar a pensar sus carreras internacionales post rugby.
Empezar a ver otras opciones también es una de las explicaciones. La falta de salida de más jugadores al exterior (algunos por faltas de ofertas, otros porque prefieren quedarse en Uruguay) genera un cuello de botella que complica la renovación. La URU decidió apurarla para darle minutos a jugadores sub 22.
Hay, atado a todo lo anterior, un problema económico evidente. Crear una segunda franquicia es inviable: costaría un piso de US$ 300 mil, cuando el mayor objetivo hoy es poder llegar a cubrir los costos, un problema mayor que otros años tras el recorte de 15% del aporte de World Rugby a Sudamérica Rugby. Además, es el segundo año en que Peñarol no tiene inversión de un socio privado luego que Evaristo Gonzálñez dejara de aportar fondos, como hizo en los primeros años. Teniendo que invertir en preparación para Teritos, la baja de varios contratos hace que, aunque el prespuesto no baje, al menos no suba más.
¿Qué se puede esperar de este equipo? No será el máximo candidato, como lo fue en las temporadas anteriores. Deberá irse haciendo de a poco, derrotas incluidas. Pero quizás el correr de los meses, con el rodaje correspondiente, le dé argumentos para ilusionarse con la definición. Como pasó en 2024 cuando también renovó buena parte del plantel y lo sufrió, pero llegó hasta semifinales. De todos modos el objetivo principal no será ese, sino empezar a encontrar los nombres de la renovación post 2027.
Así va el campeón en Rosario. pic.twitter.com/L7OKqUrHcr
— PEÑAROL | Rugby (@CAP__Rugby) February 19, 2026
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Noticia rastreada 21 de febrero 2026 - 21:50 CET @bostero.dev