Desde que en diciembre de 1997 Eduardo Ache desembarcó en la comisión directiva de Nacional, de la mano de Dante Iocco, su vida en el fútbol transcurrió entre su club y el comité ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Fue presidente de Nacional en tres períodos diferentes y, posteriormente, supo ser vocal de la directiva. Fue integrante del comité ejecutivo de la AUF en representación de los tricolores e integró los gobiernos de cinco de los últimos seis presidentes de la Asociación: Eugenio Figueredo, José Luis Corbo, Washington Rivero, Wilmar Valdez e Ignacio Alonso.
En el final del proceso de la licitación de los derechos de TV, brindó una entrevista a Referí en la que profundizó sobre pasado, presente y futuro del fútbol.
¿Te detuviste a pensar que hace 28 años, cuando tenías 41, llegaste para iniciar este recorrido que te encuentra hoy otra vez en una instancia clave del fútbol uruguayo, como la comercialización de los derechos de TV para el período 2026-2029?
Por mi forma de ser, siempre miro más para adelante que para atrás. Es claro que a veces para tomar decisiones es bueno conocer la historia, el contexto, porque siempre se decide mejor conociendo toda la película. El otro día le escuché un reportaje al anterior presidente, Lacalle Pou, que hablando de algunos temas, dijo, ‘yo soy testigo y actor’. Entonces, puedo decir con propiedad, que hay un tema (derechos de TV) en el cual he sido testigo estos 28 años y un actor de reparto, pero actor al fin. A mí no me cuentan cuentos acerca de cómo fue este proceso. Por eso le doy el valor que realmente tiene. Entiendo que el fútbol uruguayo tuvo una evolución y hoy se llegó a estos contratos que establecen un hito y marcan un mojón. Ahora debemos seguir, implementarlos y cobrarlos.
Por tu experiencia, ¿qué debe festejar el fútbol uruguayo: que vendió sus derechos por US$ 67 millones, o podrá celebrar recién el 31 de diciembre 2029 cuando termine de cobrar US$ 280 millones, que tiene que ingresar en todo este período?
Entiendo que no hay que minimizar ninguno de los dos temas. Primero, hubo una discusión durante muchísimos años acerca de cuál era el real valor de nuestro fútbol. Cuando uno mira el valor del deporte, es claro que la civilización humana cada día trabaja menos y tiene más tiempo ocioso, y que ese tiempo ocioso se llena con el entretenimiento, con la comunicación y con los canales de deportes, principalmente el fútbol. Esa es una evolución que viene de los últimos 30 o 40 años. Por tanto, por un lado, podemos decir que el valor del fútbol es el que es, y es un hecho a celebrar. Tras la pulseada que hubo en nuestro país, es natural que el que tiene un contrato diga que no vale nada, y también es natural que aquel que quiere defender lo suyo diga que vale mucho. En este caso, en la AUF se hizo un proceso licitatorio, hay un resultado arriba de la mesa que convalida lo que se había venido diciendo. Lo que es claro, también, que lo importante es lo que viene de aquí para adelante. Lo importante es implementarlo y cobrarlo. Uno que ha estado muchas veces en la parte comercial, y eso me lo enseñó alguien que me formó, Carlos Oyenard, me dijo, ‘Eduardo, las ventas se terminan cuando se cobran’. Y ahí voy al 2029. Cuando terminemos este proceso, veremos realmente cómo termina, pero lo que no podemos hacer es minimizar lo que se ha logrado hasta el día de hoy.
La cifra de US$ 67 millones, ¿refleja el valor real del fútbol?
Es la que ofrecieron. Yo no lo voy a andar discutiendo. Miremos el nivel de empresas que participan y que han participado en la licitación: DirecTV, Torneos, Cablevisión, Mediapro, Disney, Antel, Tenfield. Son todas empresas líderes en este mercado. Ellos sabrán por qué ofertaron lo que ofertaron. Lo que sí es claro que, obviamente, los mercados son dinámicos y ojalá esto se consolide y siga creciendo. También es claro que se hizo una licitación con preferencia, porque todavía no era una licitación 100% abierta, y los resultados fueron estos. Uno podrá discutir el resultado o proyección que te brinda una consultora, pero no podés discutir el resultado real de una licitación. Ese ha sido el gran mérito de esta conducción de la Asociación, especialmente de Nacho (Ignacio Alonso). Él hablaba del valor de mercado del fútbol uruguayo a través de estudios de la consultora; expuso esos números, justificó por qué entendía que tenía que hacer la licitación, siguió el camino de la negociación que le marcaba el anterior contrato (con Tenfield), no hubo un acuerdo y se llegó a la licitación. Y aquí están los resultados.
Si llegara hoy un extranjero a Uruguay, que no conoce el proceso de los derechos de TV en el fútbol uruguayo desde 1998 a la fecha, y te preguntara qué fue lo que ocurrió, ¿qué le responderías?
Que hubo alguien que fue un adelantado, y hay que reconocérselo a Casal. Casal vio algo que la gran mayoría de los dirigentes no vimos. Toda esta evolución de la que hablaba sobre el entretenimiento, era un tema que se venía en el mundo entero. Pasó en el deporte olímpico y en la FIFA. Hubo una explosión.
¿En Uruguay no se veía?
Los dirigentes de fútbol no le dimos en Uruguay la importancia que tuvo. La prueba está en lo que es la FIFA hoy: factura 7 u 8 billones de dólares por campeonato. La dimensión y la importancia que tiene el deporte. Entonces, hubo alguien que lo vio. Luego, algunos dirigentes fuimos viendo la importancia que tenía y también empezamos a decir, ‘yo, lo único que pretendo es que esto sea de todos’. Y así se llegó a este presente. Ante tu pregunta concreta, la realidad fue hubo alguien que vio un negocio que otros no vimos. Y era una obligación verlo. Por eso nunca me has escuchado un comentario con respecto a la empresa. Cada uno defiende lo suyo. A mí me preocupa que haya dirigentes que no defendieron lo de sus clubes. Y hoy está la prueba.
¿Ese fue el gran peso de todo este proceso?
No fue fácil ir cambiando las reglas de juego. No es un tema que empezó ahora. Hace tiempo que venimos lentamente dando pasos para llegar a esto. Obviamente, hay momentos críticos y tenés que tener los apoyos necesarios para poder hacerlo. Y tenés que tener los condicionamientos políticos. Creo que es innegable que el modelo que se aplicó a partir de 1998 no es el modelo imperante hoy en el mundo entero. Ibas a FIFA, a Cornebol, al deporte olímpico, ibas a todos lados, y lo manejaban cinco personas. Actualmente en todos lados hay licitaciones abiertas; en todos lados hay procesos en los que los propios actores quieren ser dueños de su destino. Esto quiere decir que acá no se improvisó, nadie está haciendo nada que no veamos que se hace en todos lados.
¿Cómo te paraste frente al escenario en el que algunos dirigentes no quisieron cambiar el rumbo en los derechos de TV?
Primero reivindico al dirigente de fútbol. No todos los dirigentes tienen una visión de largo plazo. Tú llegas como dirigente de fútbol y lo que te interesa son los tres años de tu mandato. Y lo que te interesa es tener plata para esos tres años. Nadie viene a pelear la plata para los dirigentes que van a venir dentro de diez años en tu club. No es lo usual. A mí me tocó estar 28 años. Es claro que algunos dirigentes peleábamos por el largo plazo y no por el corto plazo. En Nacional, la anterior directiva fue la única que no adelantó los derechos de televisión. Fue una apuesta que hizo el club, que ha sido exitosa. Mi visión siempre fue la misma, porque Nacional es mucho más importante que cualquier directiva, la obligación es mirar el largo plazo y no al corto plazo. Mi mirada sobre el club trasciende un período.
Esa fue una visión que ya habías incorporado cuando llegaste a fines de 1997.
Sí, siempre. Recordá los reportajes de esa época. Son visiones de cada uno y era un tema familiar. Mi padre fue 30 años dirigente Nacional, nunca fue presidente y siempre llegaba orgulloso a casa, por las cosas que hacía por su club. A mí me pasó lo mismo, yo no vine a Nacional pensando que iba a ser presidente. Me integré inspirado en ese ejemplo de mi padre, y decía, ‘qué es lo mejor para el club?’. Y lo mejor para el club es esto. Y pelé por eso. Tengo claro que esto que estoy peleando hoy no es para mí, porque yo no voy a volver a ser presidente en Nacional. Lo estoy peleando para los futuros dirigentes, para los que vendrán. Tampoco quiero ser injusto con aquellos dirigentes que vienen, que tienen que votar, y en el fondo lo que están haciendo es maximizando los tres años que ellos están, pero así fue como se tomaron las decisiones. Y en ese proceso, con mucha inteligencia quienes detentaban los derechos tuvieron claro esa debilidad y por eso actuaron y por eso consiguieron durante tantos años los apoyos políticos.
La mayoría tenía mirada a corto plazo.
Sí, y creo que es uno de los temas a rescatar de la actual conducción de la AUF: darnos cuenta que no se termina con nosotros. Nosotros pertenecemos a instituciones. Yo no era nacido, y Nacional existía. Yo me voy a morir, y Nacional va a seguir existiendo. Nacho (Alonso) no era nacido, y la AUF existía. Nacho se va a morir, y la AUF va a seguir existiendo. Tenemos que darnos cuenta que estas instituciones van muchísimo más allá que nosotros. Entonces, nos obliga a mirar esa historia en un contexto de largo plazo y no de corto plazo. Lo más cómodo es mirarlo en el contexto corto plazo, porque quedás muy simpático.
A vos no te costó y a Nacional tampoco pararse en este lugar del que hablás, porque a lo largo de este período...
¿No me costó? Alcanza con leer los medios de prensa. Este es un país muy corporativo. Demasiado corporativo. Entonces, cuando tú no estás en el... después pagás las consecuencias. No dejaría de hacer nada de lo que hice en mi vida por granjearme la simpatía. Al revés, estoy contento y consciente de las decisiones que tomé, de los problemas que me podían traer en un país en el que no seguir la corriente es complicado, pero en eso Nacional puede decir con orgullo que siempre tuvo la misma posición y no tengo la menor duda que si Nacional no hubiese mantenido la posición que mantuvo en todos estos temas no se llegaba hasta el lugar que se alcanzó. Yo no minimizo el trabajo de otros, no minimicen lo que hizo el club.
¿Nacional fue clave?
Sin dudas. Esa es mi opinión y tengo hechos para avalarla. No quiero hablar de lo nuestro, pero acá había un contrato que estaba acordado.
¿Te referís al de 2022 entre Nacional, Peñarol y Tenfield?
Sí, y no salió porque Nacional institución tomó ciertas decisiones.
¿Hoy la historia sería diferente?
Totalmente distinta. Pero, ahora, miremos para adelante.
Habitualmente te parás en ese lugar en el que fuiste difamado, fuiste cuestionado. ¿Hasta dónde te afecta todo eso que te tocó vivir en determinadas circunstancias de tu trayectoria?
Estoy orgulloso de pertenecer a la colectividad a la que integro. Me da orgullo. Soy individualista y algunos amigos me dicen en broma que soy anarquista, porque veo poder organizado y me pongo enfrente. Tengo claro que es bueno pertenecer a un colectivo. Cuando uno ve el simple reconocimiento de un joven hoy en Nacional con el ‘Turco’ expresado de forma cariñosa, porque hoy es el turco con un cariño especial… ¿qué más le puedo pedir a la vida? Porque yo viví todas las acepciones del ‘Turco’.
¿Imaginabas ese cariño que estás comentando ahora?
No, no jamás. Ahora no le puedo pedir más a la vida.
¿Estás recibiendo el cariño del abuelo?
Estoy (se ríe). Ver gurises de 20 y pico de años, que te digan, ‘vamos Turco’, y ‘Turco para acá’, o ‘Turco para allá’… porque mirá que viví el otro Turco, el Turco en forma despectiva.
¿Te costó dormir alguna vez?
No. Nunca tuve ese problema. A mí me enseñaron que la manera de superarte es trabajar más que lo demás y prepararte más que lo demás.
Estamos en marzo de 2026 y ya firmaron siete de los ocho contratos de la licitación de los derechos de TV. ¿Cómo sigue este proceso?
Se firmaron los contratos, tenemos que entregarlos a Defensa de la Competencia y ellos verán. Te podrás imaginar que es como cuando estás en un tema judicial, no vas a comentar sobre el proceso judicial. Yo no le voy a andar condicionando la opinión a la Comisión de Defensa de la Competencia. Lo que tuve que decir, lo dije antes.
¿Confías en la Defensa de la Competencia?
Confío en la Justicia de mi país. Primero, como dije en su momento, a mí me alegra que ahora nos preocupemos para que seamos competitivos en un país eminentemente oligopólico. En este caso de los derechos audiovisuales, mi única preocupación es que no se vuelva a armar un nuevo monopolio. Es mi preocupación que ahora el streaming quiera concentrar todo. Esa es la tarea que tienen los que están en puestos de importancia de Uruguay. Asegurarnos que el consumidor sea el principal beneficiario de todo esto. Cuando tú miras estos temas, y salgo del asunto del fútbol sobre el que estamos hablando, Uruguay es un país eminentemente cerrado, oligopólico. Como dije, confío plenamente y no soy quién para venir a indicarlo, simplemente me reconforta saber que ahora la preocupación es que haya más competencia, cuando durante muchísimos años no fue la preocupación que existió en el Uruguay.
En base a la resolución de este martes de la Comisión de la Defensa de la Competencia, ¿la AUF quedó más comprometida en los contratos que firmó con las empresas por derechos de TV?
La resolución establece recomendaciones de carácter general que apuntan a prevenir eventuales distorsiones del mercado. Entendemos que no se trata de una restricción específica ni de una limitación a los contratos que se firmaron, sino que se recibe como recomendaciones generales previstas en la legislación, que apuntan a prevenir la aparición en el mercado de conductas prohibidas o prácticas potencialmente anticompetitivas. La AUF siempre mantiene su compromiso de actuar cumpliendo la normativa y lo resuelto por la Comisión pretende que la ejecución de los contratos de los derechos audiovisuales se desarrolle en base a lo que establecen las reglas de defensa de la competencia. También es natural que la Comisión realice un seguimiento del comportamiento de todos los adjudicatarios y operadores involucrados en la comercialización.
¿Lo que hace la AUF en este proceso es cuidar su producto?
Cuando alquilás tu casa, ponés ciertas condiciones. Esto es lo mismo. Si tenés un producto, tratás de cuidarlo. Obviamente, lo importante es que las condiciones que pongas estén dentro de lo que licitaste y que no infrinja las leyes del país. No puedo poner, ‘acá no se puede respetar la religión islámica’. No, no, en Uruguay hay libertad de religión, entonces, tenés que respetar el marco jurídico. Existe una ley de competencia y Acá hay un órgano que se dedica a eso y serán ellos los que interpretarán.
Entonces ya está en curso la siguiente etapa, que será el proceso de cuatro años de contrato.
Deberemos estar permanentemente alertas, porque esto es algo nuevo. En Uruguay veníamos acostumbrados a un modelo en el que tú le entregabas a alguien toda la señal. Ahora decidimos recorrer otro camino y ahora hay que cuidar este proceso, asegurar que exista competencia y que no exista dumping ni precios predatorios. Esa es la tarea que tenemos nosotros desde la AUF y que también va a tener la Comisión de la Competencia.
¿Cómo imaginas el cierre de estos contratos el 31 de diciembre de 2029?
Ojalá se dé en el marco de una competencia sana y que cobremos todo lo establecido. Tengo claro que quedan cuatro años, que es un proceso largo, pero realmente estoy muy contento por la forma en cómo se dio todo. Entiendo que todo esto le va a hacer mucho bien al fútbol.
Se intenta instalar que el Gobierno toma parte en todo esto para un lado o para otro, ¿es así? ¿Cuál fue la influencia del gobierno y la del presidente Yamandú Orsi?
Orsi es el presidente, no es el gobierno. Para mí, primero, justicia es darle a cada uno lo que se merece y no a todos por igual. Que ha habido relación y que existe relación entre el empresariado y la actividad política, eso es una obviedad. Existió siempre. Que en este tema, yo que soy testigo y actor desde 1998, no conozco gobierno que no haya tenido una excelente relación con quien tenía los derechos de televisión (Tenfield), eso también es una realidad. ¿Qué puedo decirte? ¿Gobierno por gobierno cuál fue el vínculo? ¿Te puedo poner un ejemplo? Recuerdo en el gobierno pasado cuando estuvo todo el tema de la Liga y los informes del Ministerio de Cultura. Y tengo claro que el presidente anterior no tenía un vínculo muy bueno con Tenfield. Entonces debo ser claro que en este gobierno, he escuchado los rumores, desde el día de la elección, cuando alguno escribió, van a ver a partir de ahora. Debo ser justo: el presidente Orsi ha tenido una ecuanimidad total. Te puedo nombrar la primera reunión con el presidente de Conmebol en marzo del año pasado, mostrando claramente que la relación fútbol -gobierno está por fuera de la política, y que va más allá del gobierno de turno. Lo demostró con hechos concretos. Tengo claro que cuando fuimos a Nueva York, en aquella reunión con Infantino, algunos le aconsejaron que no fuera. El presidente estuvo y fue clave. Llegó en hora, a las 16 en punto, y hasta el día de hoy se acuerdan de la presencia del presidente Orsi y de Uruguay. Hasta el día de hoy. Y tengo claro que eso va a traer una cantidad de otras cosas positivas. Tengo claro también cuando se hablaba de Antel. Antel fue el primero que firmó los contratos (en la licitación). Y hoy la relación entre la AUF y Antel es excelente. Desde el gobierno y desde Presidencia lo único que dijeron fue, júntense, arreglen los problemas, yo no me voy a meter. Desde el fútbol tenemos varias señales bien claras que el presidente es esto, es ecuánime. Pudo incidir si quería, y no lo hizo. Y la prueba está que el primero que vino a firmar fue Antel. No es una casualidad. El presidente tiene la capacidad de saber que hay ciertas cosas en las que tienen que estar por arriba de. Y ha dado la señal y le ha dado a todo su gobierno que hay que estar por arriba de y por fuera de. Entonces, frente a los dimes y diretes prefiero hablar de hechos concretos. Todo el mundo sabe que yo no voté al Frente Amplio, pero sería tremendamente injusto si yo no reconozco cómo ha actuado. Cada vez que se precisó un acto de ecuanimidad, lo tuvimos. Cada vez que se precisó que se diera una señal clara de que esto es un tema que no puede ser politizado, la tuvimos. Que hay actores que, sin duda, en la esencia de la política y de la vida, sería tonto desconocerlo. Por eso te hago la diferencia entre lo que ha sido el presidente y el gobierno.
Desde 1998 a la fecha, ¿es la gestión más ecuánime de un gobierno en este sentido?
Nunca hemos tenido una dimensión de tema como la que tenemos hoy. De lo que recuerdo, tengo que ser justo, tengo claro que el anterior presidente (Lacalle Pou) se mantuvo ajeno a la situación. Y me animo a decir, porque también soy testigo y actor, en este año que he vivido, sé cómo ha procedido. Entonces, te puedo asegurar es que en este tema (derechos de TV), la tranquilidad que tiene la AUF es la ecuanimidad del presidente Orsi. Y nos lo ha demostrado, nos lo ha demostrado no una vez, varias veces.
¿A partir de ahora empieza un desafío también importante para el fútbol, con el manejo de los nuevos ingresos, el crecimiento del producto fútbol y de la infraestructura?
Primero quiero hacer un reconocimiento porque hubiese sido imposible llegar hasta acá. La AUF tuvo una cúpula política que no se puso nerviosa al negociar, eso es clarísimo. Estamos hablando de negociaciones y de contratos de más de US$ 250 millones. A veces, cuando cometés un error y lo pagás. Y quiero señalarlo claramente, porque cuando hablás de manejo, la AUF tuvo un equipo realmente muy sólido. Los abogados externos Ramírez, Rizzo, Arocena, internamente Diego Antognaza, Lucas Galuso, la propia estructura de la Asociación con Victoria Díaz, Andrea Lanfranco. No se llega a esto, más allá del impulso de una persona, que hay que reconocerlo, si no existiese un equipo sólido atrás. Entonces, ese mismo manejo que nos permitió llegar a esto es el que ahora tenemos que aplicar a cobrar, repartir, transparencia, el ordenamiento de los números de la asociación. Porque la AUF hizo una inversión enorme para llegar a esto. A veces uno no cuenta, pero la AUF estiró al límite la finanza de la Asociación.
¿Inversión de qué tipo?
Estamos hablando de US$ 20 millones o US$ 30 millones que AUF destinó para sostener a los clubes y llegar a este momento. Esto era muy sencillo: el sistema anterior era el que financiaba todo. En el momento que tú dijiste quiero hacer esto, cambiar el modelo de negocio de la TV, se acabó el financiamiento. Entonces, cuando nos atacaban con los temas de Conmebol, ¿para qué era? Para que Conmebol no brindara dinero. Cuando nos atacaban con los temas del Banco República, ¿para qué era? Para que el banco no te prestara dinero. Y seguimos. La AUF sorteó todos esos temas. Los adversarios no fueron tontos, son muy buenos empresarios. Yo no les comparto el estilo. Pero lo que sí es claro, que jugaron todas las fichas que tenían que jugar, y no en vano, en su momento fue adelantado a todos nosotros. Y rara vez le vi cometer un error. Acá lo importante fue darnos cuenta que teníamos enfrente un sistema. De este lado se encontraron con gente que no se ponía nerviosa y que estaba muy preparada.
Sin duda ahora se viene el momento más importante, que es consolidar esto y ordenar la Asociación, que es parte de mi tarea hoy. Vamos a ordenar esto.
¿En todos los aspectos?
En todos los aspectos, por supuesto. De la misma manera que tiramos de la cuerda hasta un nivel que no sé cómo llegamos, pero se llegó, ahora es el momento de ordenar la Asociación.
Es momento de que el fútbol de un salto de calidad.
Sin dudas. Para eso está el dinero para infraestructura. Tengo claro que Nacional y Peñarol tienen que ir a todas las canchas, pero tiene que tener un cierto nivel de escenarios para ir. Hay que exigir ciertos estándares mínimos. Entiendo que le hace bien al campeonato que no se juegue solo en el Estadio Centenario, en el estadio de Nacional o de Peñarol. También le hace bien al campeonato que las canchas tengan un nivel mínimo para que puedan albergar partidos de la Liga AUF Uruguaya. Entonces ahí tiene que verse ese salto de calidad.
¿Cuál fue el momento más duro de toda la negociación de los derechos en 2025?
A nivel personal, a esta altura tengo piel de cocodrilo, entonces a mí no.
¿A nivel institucional?
(Hace una pausa y piensa)
¿Llegar a ese 4 de julio del año pasado, no acordar con Tenfield y decidir ir a una licitación?
Sí, ese fue el momento, porque no teníamos marcha atrás y era un salto al vacío. Ahí hay un mérito preponderante del presidente. Entendió que no estaban dadas las condiciones, y acompañamos.
¿Fue el de mayor tensión?
Sin dudas. Era pájaro en mano contra 100 volando, pero lo que se planteaba no colmaba lo que se esperaba. Verlo hoy es más fácil, porque debemos ser sinceros, nadie espera US$ 67 millones.
¿Cuánto imaginabas?
Calculaba que tenía que estar entre US$ 45 millones y US$ 50 millones.
Las generaciones van cambiando, se suma gente joven, entre ellos apareció el hijo de Francisco Casal, Axel. ¿Con qué te encontraste? ¿Le dijiste algo a Casal?
Bienvenida la savia nueva, cada uno en su empresa. Mi vínculo siempre con la empresa de Casal ha sido vía Osvaldo Giménez. Hoy no solo está Axel, también Moyano, quien habla poco, pero te muestra madurez. Y un poco para pelearlo, a Casal le decía que el hijo salió mucho mejor que él, y como todo padre está orgulloso.
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