¿Cuánto puede correr un ser humano en una cinta? Mirá el nuevo récord mundial que batió un brasileño en 24 horas


El multiatleta brasileño Pepe Fiamoncini alcanzó este jueves un curioso récord sobre una cinta de correr

Todo comenzó con una pregunta durante los meses de confinamiento por la pandemia de coronavirus: "¿Hasta dónde puedo llegar?". El multiatleta brasileño Pepe Fiamoncini alcanzó este jueves un curioso récord, al recorrer 188 kilómetros en 24 horas sobre una cinta de correr.

"¡10! ¡9! ¡8! ¡7!...", una festiva cuenta regresiva completó el desafío de Fiamoncini en un gimnasio a cielo abierto frente a la playa de Ipanema, en Rio de Janeiro, a las 09:00 del jueves. Él alzó los brazos en señal de victoria.

Había iniciado su carrera, equivalente a más de cuatro maratones, la mañana anterior.

"Me defino con una palabra: curioso. Tengo curiosidad por mis capacidades", dijo Fiamoncini, de 35 años, a la AFP.

"Por increíble que parezca empecé en el deporte, 100%, durante la pandemia. Encerrado en un apartamento, comencé a entrenar y me inscribí para un Iron Man", relató este multiatleta, un "paulista con alma carioca".

"El Ironman, para mí, era la cúspide de mi capacidad, 3,8 km de natación, 180 km de ciclismo y 42 km de carrera. Cuando acabé, me dije: '¿y ahora?'. Descubrí el Ultraman, triatlón con el doble de distancias. Cuando acabé, me dije otra vez: '¿y ahora?'".

Ahora inscribirá su nombre, de nuevo, en el Libro Guinness de los Récords, una vez la organización valide la marca tras haber hecho seguimiento a la prueba en video en vivo y analizar información de testigos.

"¿Lo más aburrido? ¡Una cinta de correr!"

Tras sus Ironman y Ultraman, Fiamoncini, contador y administrador dedicado por completo a sus retos deportivos, comenzó a ojear los registros de Guinness, mientras se enamoraba de "un lugar mágico": el Salar de Uyuni, en Bolivia.

En mayo de 2023, cruzó a trote los 170 kilómetros del salar en 33 horas, cuatro minutos y 10 segundos, con duras condiciones: 3.600 metros sobre el nivel del mar y temperaturas desérticas que oscilaban entre 30 ºC de día y -10 ºC de noche.

Fue su primer récord. La marca anterior era de 55 horas.

"Todo mi equipo estaba con la nariz sangrando (por la altitud y el aire seco). Imagínate: estás en un desierto, solo ves el horizonte y tu gente con la nariz sangrando, un poco (como en la serie) The Walking Dead", bromeó.

Ya había completado entonces la icónica prueba de natación Leme ao Pontal, 36 kilómetros a mar abierto, en Rio.

"Me dije: 'el físico, aguanta; ahora es la cabeza. ¿Qué es lo más aburrido y que odio?'". Su respuesta: una cinta de correr en un gimnasio.

"Correr sin parar en un mismo lugar, ¿no?", lanzó.

En octubre del año pasado, sobre la cinta de correr, fijó su segundo récord: 110 kilómetros en 12 horas, preámbulo de las 24 horas, su tercero, durante el cual hizo breves pausas para ir al baño o cambiarse los zapatos.

Y no piensa parar.

Tiene en la mira, entre otros desafíos, el Badwater, considerado el ultramaratón más exigente del mundo, con 217 kilómetros de recorrido en el Valle de la Muerte, en California, en temperaturas extremas que alcanzan los 50 ºC.

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