
Peñarol rescató este jueves un valioso empate ante Independiente Santa Fe en Bogotá a pesar de que el árbitro venezolano Jesús Valenzuela cometió tres errores que perjudicaron al aurinegro.
El primer error determinó que Peñarol quedara en desventaja en el marcador.
Ocurrió en una barrida de Mauricio Lemos en el área que generó un rebote en el jugador Jhohan Torres, que fue el último en tocar la pelota.
Era saque de meta y no córner. Del córner llegó el cabezazo, notable, de Emanuel Olivera para vencer a Sebastián Britos y decretar el 1-0.
¡¡LO PIDIÓ TODO PEÑAROL!! Esta jugada terminó en tiro de esquina a favor de Independiente Santa Fe, de donde vino el cabezazo goleador del Turro Olivera para el 1-0 ante el Manya... ¿Qué te pareció?
— SportsCenter (@SC_ESPN) April 10, 2026
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El segundo error lo cometió a los 79' en un buen ataque de Peñarol donde Leonardo Fernández combinó rápido con Facundo Batista y este cortó al área en busca de definir.
El defenSor Víctor Moreno, lo tomó claramente del hombro y lo desestabilizó.
En tiempo real quedó la duda si la jugada era penal o tiro libre. Las reiteraciones dejaron claramente consignado de que era una acción de tiro libre.
Por ser tiro libre y no penal dio la impresión de que la jugada no era revisable por VAR.
Sin embargo, el VAR debió intervenir porque estaba en juego una posible tarjeta roja. No por doble amarilla (en ese caso el VAR no puede intervenir) sino por roja directa ya que se cortaba una situación manifiesta de gol y estaban afuera del área.
Valenzuela debió ser llamado para analizar si la incidencia ameritaba o no expulsión.
Finalmente, cerca del final, hubo una jugada en la que el VAR debió llamar a Valenzuela por un posible penal sobre Leonardo Fernández.
El 10 se metió en el área eludiendo a varios defensores y cuando se disponía a patear lo bajaron.
Primero lo desestabilizaron de arriba.
Por un contacto de esa naturaleza, Wilmar Roldán le cobró a Peñarol un penal de Emanuel Gularte sobre Maravilla Martínez que a Peñarol le terminó costando la eliminación.
Sin embargo, así cómo aquello no fue penal, este tampoco lo era por ese contacto.
Sin embargo, después apareció otro marcador que se tiró con los dos pies hacia adelante y con los tapones de punta para defender el arco.
Es cierto que primero jugó la pelota, pero después golpeó a Fernández. Y también impactó a otro delantero, Gastón Togni.
Sin dudas que fue una entrada temeraria que cortó una situación manifiesta de gol. Estando dentro del área, el castigo debió ser penal y tarjeta amarilla.
Si esa jugada se da en la mitad de la cancha se cobra y se sanciona con amarilla, por la temeridad del defensor. En el área debió cobrarse.
Nota publicada 2026-04-10 01:57 | neutro1891 🟡⚫