Tras ajustar la convivencia de los hinchas violentos en las tribunas del fútbol en el segundo semestre de 2025 y limitar el accionar de los espectadores que no deberían estar en el deporte, el comienzo de la temporada 2026 estuvo marcado por el regreso de los enmascarados, las bengalas y las banderas robadas en el clásico de la Supercopa Uruguaya que este domingo de noche, en el Estadio Centenario, Peñarol le ganó a Nacional por penales.
El Torneo Clausura 2025 (agosto-noviembre del año pasado) mostró la versión más dura de los tribunales de la AUF, con sanciones económicas y con advertencia de suspender partidos, como ocurrió en la final de la Liga AUF Uruguaya 2025 en el Campeón del Siglo si no bajaban las banderas.
En el cierre de la temporada 2025 eso generó en las tribunas de los partidos de Nacional y de Peñarol un entorno diferente, sin fuegos artificiales ni bengalas.
El momento más crítico ocurrió en la primera final Peñarol vs Nacional en el Campeón del Siglo, cuando el partido demoró su inicio durante 16 minutos. Días después la Policía descubrió la forma en que los hinchas aurinegros burlaron todas las medidas de seguridad e ingresaron paraguas, banderas prohibidas, tejidos rotos y realizaron un trabajo de herrería en la tribuna la noche previa al clásico, para esconder elementos prohibidos.
Sin embargo, el inicio de 2026 volvió a mostrar la peor versión de la tribuna del fútbol uruguayo que no se vio por televisión, a raíz del nuevo plan de transmisión de los encuentros, que promueve la AUF, pero que se puede observar a través de las imágenes de Focouy.
¿Qué ocurrió en el clásico de la Supercopa Uruguaya 2026?
El Ministerio del Interior comenzó el operativo de seguridad el viernes de noche.
En la madrugada del sábado detuvieron a dos hinchas de Nacional con un arma de fuego, que fueron derivados a la Justicia.
Además, el sábado de mañana, cuando se retiraron los últimos funcionarios de CAFO (Comisión Administradora del Field Oficial), la Policía procedió a realizar la primera revisión de todo el Estadio.
Desde ese momento y hasta la mañana siguiente el estadio quedó bajo el control de la Policía, que a través de cámaras monitoreó todos los movimientos en donde al otro día se jugaría el clásico.
No pudo entrar ni salir nadie del Centenario sin autorización ni control de la Policía.
El domingo de mañana realizaron la segunda inspección del Estadio y no encontraron los elementos que horas después serían exhibidos en las tribunas de los dos clubes.
Para el ingreso de los hinchas, el operativo de seguridad tuvo tres filtros preventivos (vallados), en los que los hinchas debían presentar entrada, cédula de identidad y fueron sometidos a exploración corporal (cacheos).
Todos los hinchas pasaron por esos tres controles antes de ingresar al estadio, en la tribuna que fuera.
En la puerta de acceso al estadio los cacheos fueron realizados por guardia privada y no por la Policía.
Para este clásico estaba prohibido el ingreso de cualquier tipo de pirotecnica y banderas más grandes de dos metros por un metro.
Sin embargo, antes del partido en la tribuna Colombes, en la que se ubicaron los hinchas de Nacional, ya habían desplegado banderas gigantes.
En la Ámsterdam los tejidos y los balcones estuvieron despejados hasta cinco minutos antes del inicio del partido cuando desde la Olímpica, en el sector en el que estaban los hinchas aurinegros, lanzaron un gran bolso hacia la cabecera en la que estaba la parcialidad aurinegro y allí tapizaron la tribuna con los trapos gigantes.
Al mismo tiempo, en la Colombes y en la Ámsterdam encendieron decenas de bengalas y fuegos artificiales.
También aparecieron los hinchas enmascarados ocultando su identidad con el objetivo de que no pudieran ser identificados y enviados a la lista de impedidos para ingresar al fútbol.
En las fotografías se pudo ver la forma en que previo al partido y durante el encuentro encendieron bengalas reiteradamente.
El punto más crítico ocurrió en el final del encuentro cuando en la Ámsterdam los hinchas de Peñarol exhibieron dos banderas robadas a Nacional.
En ese momento el jefe de seguridad de la AUF y del operativo del Ministerio del Interior bajaron a la cancha y ordenaron a árbitro detener el partido porque no estaban todas las garantías para seguir jugando.
Por altoparlantes adviriteron la situación, informaron al público que si se repetían se suspendería el encuentro y el juego estuvo detenido durante cinco minutos.
Luego continuó el partido y se repitieron las escenas de bengalas encendidas, y las banderas gigantes siguieron expuestas en las tribunas.
Este lunes la Comisión Disciplinaria de la AUF recibirá las denuncias de todo lo ocurrido en el clásico para proceder a sancionar por las infracciones deportivas y la temporada 2026 se abrirá con el castigo del tribunal a Nacional y a Peñarol con multas porque sus hinchas utilizaron elementos prohibidos para ingresar al fútbol.
Noticia rastreada 2 de febrero 2026 - 21:40 CET @Bostero 🚀