Alfredo Arias con Referí: su ansiado título en Colombia, el paso por Peñarol que volvería a repetir y el interés por llevarse a Matías Arezo


El entrenador campeón de Colombia con Junior aseguró que "no hay un campeón que no tenga humilidad", y aseguró que a Peñarol regresaría "nadando"

Campeón hay uno solo. La frase, que se usa seguido, olvida siempre a todos los que quedan atrás del primero, con sus luchas, sus victorias y sus derrotas. El pasado diciembre Alfredo Arias logró su primer título en Colombia con Junior, luego de estar cerca varias veces, pero el entrenador cree que "en el camino está la recompensa”.

Con alguna variante, la frase que en Uruguay hizo popular Óscar Tabárez es la que utilizó Arias en esta entrevista con Referí, para hablar sobre el campeonato que obtuvo, su segundo título nacional luego de la liga ecuatoriana que obtuvo con Emelec en 2017, que se unen a los torneos cortos que ganó con Wanderers en 2014 y Peñarol en 2023.

Antes de hablar de su trabajo elige destacar la “humilidad” de sus jugadores, algo que cree tiene todo equipo campeón. Antes de detallar variantes tácticas destaca que Junior fue el equipo que más resultados adversos remontó en la liga, porque para él "el trabajo lo hacen buenos los jugadores”.

En medio de la preparación para el 2026, el DT recordó su paso por Peñarol en el 2023, en el que entiende que podría haber sido campeón uruguayo si lo dejaban continuar, y al que volvería “nadando” si le dan otra oportunidad.

También conversó sobre la dupla que tuvo en ataque, que se volverá a encontrar en el carbonero este año: Matías Arezo, al que buscó para reforzar a Junior esta temporada, y Abel Hernández, dos delanteros “letales” que le hubiera gustado tener más tiempo juntos.

“Voy dando las curvas más lento y aprovecho para disfrutar el paisaje”, expresó Arias, que en la mira corta ve el bicampeonato colombiano, y en la mira larga no quiere dejar de soñar en llegar a dirigir en un Mundial.

Así transcurrió la charla de Referí con Arias:

¿Cómo te llega este título con Junior en lo personal, pero también en tu carrera?

Siempre es una satisfacción el lograr el resultado de salir campeón, porque le ponés la moña al regalo. En definitiva como bien dijo una vez el Maestro (Tabárez), y antes dijo Ulises, “en el camino está la recompensa”, no en la meta. A mi me vino bien, desde que vine a Colombia en 2020 siempre estuvo cerca y no se nos había podido dar.

¿Cuál fue la clave para el título de Junior?

El equipo mostró un deseo de ganar. Es habitual en los equipos campeones, pero más que nada una resiliencia. Nosotros creo que fuimos el equipo que más veces estuvimos abajo en el marcador, y que más veces dimos vuelta ese marcador o no perdimos, empatamos. Eso es muy importante.

Siempre en todos los equipos campeones o ganadores, se dice que fue clave el grupo. Yo no quiero decir eso. El grupo fue muy bueno, pero también han sido muy buenos otros grupos que tuvimos y que no lograron ser campeones.

A veces hasta no sabes dónde estuvo la diferencia para salir campeón o no. O sí la sabes, pero a veces no depende de que esté en tu poder hacer algo, ¿verdad? Tiene tantas variables este juego, tiene tanta riqueza, que es imprevisible, eso lo hace más rico.

En un momento dijiste que era un plantel humilde el de Junior. ¿Cuánto aportaron las figuras de la talla de Teo Gutiérrez, Carlos Bacca, Yimmi Chara, Didier Moreno para este logro del equipo?

Tuvimos una buena mezcla de eso, con juventud, pero tuvimos humildad en todos. No hay un campeón que no tenga esa capacidad de humildad. El mejor ejemplo es mirar hacia Europa y mirar al PSG. Estuvo cargado de figuras y no pudo conseguir hasta que ahora, con un plantel que son estrellas ahora, pero que cuando cuando Luis Enrique lo forma eran muy buenos jugadores pero ninguno era de las estrellas que había tenido anteriormente, se hizo un equipo humilde. Presionó a todos, todos corrieron, todos jugaron, y se convirtieron el año pasado en el super equipo.

Nosotros tuvimos esa mezcla de experiencia en los jugadores que tú nombraste para aportarle a los más jóvenes, pero la humildad estuvo en todos. La humildad es una capacidad que para mí es fundamental, no solo en el fútbol, en la vida, y que le agrega un plus a todas las otras cualidades.

Se habló de que Junior buscó en el mercado uruguayo a jugadores como Franco Rossi, Enzo Larrosa y Nahuel Furtado. ¿Es así?

Nosotros tenemos un límite de cupos ya, nos quedaba uno solo, y también estábamos en búsqueda de que ese cupo fuera cubierto por un número nueve. Ya algunos que nombraste ahí no, porque no nos cubrían esa posición, y parece que llega (Luis) Muriel. Ahí yo creo que quedamos para este semestre. El equipo ha hecho el esfuerzo económico de traer a un jugador como Muriel, y las otras incorporaciones ya llegaron.

En esa búsqueda de un nueve se habló de Matías Arezo, ¿estuviste cerca de volver a dirigirlo?

No sé si estuve cerca, pero sí me interesé por Matías. No sé si estuve cerca o no, porque eso se determina de otra manera, tanto los empresarios como los clubes, pero sé que hubo un contacto y se preguntó por él.

Va a seguir jugando en Peñarol, y va a volver a armarse esa dupla que tuviste vos en 2023 con Abel Hernández. ¿Cómo calificás esa dupla?

Excelente. Cualquiera de los dos, con diferentes características, son letales. Nosotros casi no los pudimos hacer jugar juntos porque en ese momento Abel estaba con una lesión de la cual él, con mucho sacrificio y con su calidad de persona que es, se sobreponía, pero no podía realmente jugar todos los minutos o entrenar todo lo que nosotros esperábamos. Pero igual, prácticamente nosotros lo tuvimos siempre ahí a la orden, si no era titular en el banco, y nos dio muchos goles, varios que fueron importantísimos.

Uno de ellos yo creo que debió haber sido el mejor del año del mundo, contra Plaza Colonia, pero se ve que ese día no lo vieron. El gol que hace de chilena es pocas veces visto, porque le agarra a una altura, con una fuerza, entra en el ángulo sin controlar. Un golazo.

Y Matías, que es más joven, que es un muchacho joven que lógicamente va haciendo el aprendizaje sobre el camino, es letal. Ahí en el área cuando le queda es gol. Son de los que no hay. Abel va a Liverpool y gana, y sale campeón, y sale goleador. Tiene ese fuego sagrado de siempre querer ganar, siempre querer jugar.

¿Qué balance hacés de tu paso por Peñarol? ¿Sentís que si no hubiera sido un año electoral te hubieran dado un poco más de vida, un poco más de chance?

Eso no lo puedo comprobar yo. El balance es que creo que trabajamos bien, hicimos todo lo mejor posible. Sí creo que estoy seguro, eso sí, que si nosotros seguíamos podríamos haber tenido la chance de haber sido campeones.

Nosotros lo que fallamos fue en la Sudamericana. que nos agarró con muchos lesionados, la afrontamos con muchos jóvenes, pero nosotros en el plano local perdimos un solo partido en el Apertura, con Liverpool 1-0 en la cancha de ellos. Le sacábamos 11 puntos a Liverpool cuando nos fuimos, seis a Nacional.

Yo estaba convencido de que el trabajo que veníamos haciendo era bueno y creo que podríamos haber sido campeones uruguayos después, pero eso es improbable. Una cosa es lo que yo creo, lo que pienso, y lo otro es lo cierto. Lo cierto es que Peñarol después no pudo ser campeón.

¿Te habían advertido que la cosa podía ser complicada ese año?

Sí, amigos con experiencia en Peñarol, técnicos, jugadores, me dijeron. Primero me dijeron que Peñarol había quedado en puestos de Sudamericana el año anterior, venía de un año muy jodido. Y segundo, había una estadística que (indica que) en todos los años electorales Peñarol no ganaba.

Ahora, yo te digo, porque uno no vuelve atrás en la vida pero se hace esas preguntas. Si me pasa otra vez, si me lo ofrecen otra vez, yo voy nadando voy nadando a dirigir a Peñarol otra vez. Y si me dicen, “te va a pasar lo mismo” voy igual, porque yo lo pasé muy bien, porque yo me reconcilié con muchas cosas del pasado mío cuando había jugado en Peñarol.

Encontré gente amiga, como el "Indio" Oliveira, excompañero. Encontré gente alrededor trabajando otra vez con esa humildad, con lo que es Peñarol. Y estoy agradecido, porque aparte los dos clásicos que jugamos los ganamos, el campeonato lo ganamos bien, el que pudimos disputar y salimos campeones. Todos esos gustos me los pude dar, No me arrepiento, estoy feliz y fundamentalmente agradecido.

Estuviste en grandes de Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Uruguay. ¿En cuál se siente más la presión?

Hay un factor que es fundamental: el de tu país. En otros países vos te abstraés. No miro los programas deportivos, y como no tengo redes no pasa nada, estás con tu familia, me cierro para que esa presión no se haga mayor. En tu país salís a la calle y el que está en la esquina, que te conoce, te dice “Alfredo, a ver si ganamos”. Y llegás a la casa de tus padres, cuando no ganaste, y te dicen “no hagas caso Alfredito a lo que dijeron”. Y tu hija dice “estos hijos de… están hablando”, jajaja. No te podés escapar. Y en tu país es Peñarol o Nacional, está dividido en dos. Es imposible.

¿Te queda algún sueño como técnico?

Yo quiero soñar. Claro que, como ya dije alguna vez, voy dando las curvas más lentas y aprovecho a disfrutar del paisaje, pero quiero soñar. Ahora quiero soñar con ganar la Supercopa que jugamos en poquitos días acá,si es posible tener una participación muy buena en Copa Libertadore, y ser bicampeones.

Y después uno siempre sueña. Me hubiese gustado jugar un mundial cuando era jugador de fútbol, no pude hacerlo. Y claro, ahora en mi carrera de técnico empecé muy tarde, pero igual me hubiese gustado dirigir una selección, tampoco pude hacerlo. Son cosas que uno siempre dice “anda a saber, o no se van a dar o se darán en la próxima”.

¿No queda la espina de un Campeonato Uruguayo?

Dirigí Wanderers y salí campeón del Clausura, dirigí Peñarol y salí campeón del Apertura, y si se da volver a Uruguay voy a optar ir por el Campeonato, porque en todos los países que he dirigido he intentado ser campeón. He tenido la gran gran suerte, la gran fortuna de pelear siempre arriba.

Justo que hablabas de Wanderers, Gastón Bueno recordó en una entrevista a Referí que fuiste atacado en la concentración de ese equipo, ¿puede ser?

Jajaja casi me matan del corazón ese día. Habían empezado de cábala a tirar cuetes entre ellos. Llegando al final del Campeonato, creo que fue Gastón Rodríguez pero nunca quedó claro, me tiró una bomba de esas brasileras y quedó abajo de la cama, y me tiraron la puerta. Imaginate lo que fue. Eran fatales, pero qué lindo grupo.

Aprovecho a agradecer a cada plantel que me ha tocado dirigir. A cada uno de los jugadores que me tocó acompañar en este trayecto que he tenido de técnico. Siempre lo he dicho y no voy a dejar de decirlo, no me voy a olvidar que jugué al fútbol y que me voy a morir jugador de fútbol, y agradezco profundamente a esos jugadores, porque son ellos realmente los que hacen que vos puedas pasarlo bien o no.