
Las barras de Nacional y de Peñarol volvieron a violar sistemáticamente a los controles de seguridad del Ministerio de Interior generando graves incidentes antes y después del clásico que los tricolores ganaron 2-1 por la final de la Supercopa Uruguaya.
Antes del comienzo del juego, las dos hinchadas lanzaron una imponente batería de pirotecnia para darle la bienvenida a los cuadros.

Las bengalas, las bombas y las cañitas voladoras, hasta el humo, están prohibidos por los operativos de seguridad.
Sin embargo, en los últimos clásicos ha sido moneda corriente pese a que se anuncian importantes controles de seguridad.
Antes del partido, tal como sucedió en el clásico del lunes pasado, las dos barras exhibieron banderas robadas a la parcialidad rival.
Se trata de una conducta que genera enorme violencia y que es reiterada en el tiempo en los dos últimos años.
En el operativo de seguridad se prohíbe el ingreso a las familias y a los hinchas comunes ingresar banderas de más de un metro de ancho por dos de largo.
Todas las banderas que son de mayor porte son ingresadas antes del partido por las barras con controles y el aval del Ministerio del Interior.
Es decir, que las banderas robadas fueron ingresadas dentro de los protocolos establecidos para el ingreso de las demás banderas.
Lanzamiento de pirotecnia
A los 83 minutos, cerca del final del clásico, las hinchadas comenzaron a tirarse elementos de pirotecnia.
Primero la barra de Nacional le apuntó a la familia de Peñarol en la tribuna Olímpica. Por cuestión de puntería, la bengala dio en la Torre de los Homenajes.
Acto seguido, la barra de Peñarol tiró una bengala de Ámsterdam a Colombes, pero la misma superó el tercer anillo y se fue afuera del Estadio Centenario.
Inmediatamente después, desde el talud de la Ámsterdam, un hincha de Peñarol tiró una bengala a la cancha.
La misma dio en el área chica al lado de Guillermo De Amores, rebotó, subió y en plena acción de juego cobró altura y pasó muy cerca de las cabezas de Pedro Milans y Lucas Villalba.
Es decir, que dos jugadores de Peñarol, y uno de Nacional, pudieron resultar lesionados de gravedad por el lanzamiento de la pirotecnia a la cancha.
Por estas razones es que se prohíben estos elementos. Porque con la excusa de la fiesta, del colorido y de las mega bienvenidas a los equipos, pueden ser elementos muy peligrosos cuando se utilizan como medio para agredir.
El lunes, en el clásico por la Serie Río de la Plata, ya se habían violado el protocolo de seguridad de la misma forma.
Las autoridades no tomaron apuntes y todo volvió a suceder este domingo.
En el último clásico oficial, el del Clausura 2024 disputado en el Gran Parque Central, la hinchada de Nacional ya había causado desmanes muy similares y también muy graves.
Noticia rastreada 26 de enero 2025 - 04:15 CET @bostero.dev